Caprichosas

6294MirandaSavoieLuvansep 21 2018 copia

Estamos educados culturalmente de formas distintas según los estándares de género en la sociedad en la que vivimos. A los varones se les permiten y refuerzan determinadas conductas, actitudes, ideas, con mucha frecuencia opuestas a las  que se favorecen en las mujeres. La polarización de hombres y mujeres genera distancia, dolor y conflictos que difícilmente se resolverán si continuamos creyendo y promoviendo ideas tipo “Los hombres son de Marte y las mujeres de Venus”.

6522MirandaSavoieLuvansep 21 2018 copia

Uno de estos estereotipos de género corresponde al adjetivo: caprichosa.

En la búsqueda de descripciones para una persona caprichosa encontré muchas referencias hacia la conducta de los niños de entre los 2 y 4 años. Cuando manifiestan actitudes, ideas o conductas y aparentemente de la nada  cambian y no hay explicación que valga para hacerlos entrar en razón. También se asocia a reacciones impulsivas o poco reflexionadas, como comprar algo innecesario.

Comportarse de manera caprichosa visto desde esta óptica, no pertenece solamente al género femenino y puede implicar el no saber expresar lo que necesitamos. Lo cual hace sentido en los primeros años de nuestra vida, cuando contamos con menos recursos emocionales y verbales; sin embargo llegando a la adolescencia y a la edad adulta, si es nuestra responsabilidad desarrollar nuestras capacidades de autoconocimiento, autoconciencia y expresión de necesidades emocionales.

6734MirandaSavoieLuvansep 21 2018 copia

No hay posibilidad de sentirnos plenos si vamos por la vida tomando acción cuando ni nosotros sabemos qué sentimos o con quién lo sentimos y qué lo detona Situación que se tornará confusa para nosotros y para los otros.

El querer que las cosas sucedan en el momento y no atender a las razones que nos dan o el no encontrar de forma individual alternativas eficientes para expresar lo que sentimos, es otra de las complicaciones que podemos encontrar al mostrarnos “caprichosas”.

6892MirandaSavoieLuvansep 21 2018 copia

¿Realmente soy caprichosa?

Cumplirse a sí mismo un antojo ocasionalmente sin que dañe a nadie  no implica que lo seas. Adoptar una postura en donde nos consientan, en donde podemos interactuar con el otro tampoco es ser caprichosa, pero mantener una postura inflexible, donde no le doy espacio a nada que no sea yo, tipo “no voy a ceder” “sígueme insistiendo” “no hasta que me convenzas” etc. Allí si hay capricho.

 

Las ventajas que pudiera tener el ser caprichosas en las relaciones interpersonales son muy pocas.

De forma individual podemos aprovechas estas dificultades para trabajar el autoconocimiento. ¿Cuáles son los “disparadores” que comúnmente generan esto?,  ¿Cómo se llama lo que siento?, ¿Me desespero ante qué?, ¿Me siento impaciente cuándo?, ¿Soy capaz de expresar lo que siento cuando llego a un punto de intensidad emocional determinado? ¿Qué es lo que me funciona para frenar mi actitud o comportamiento? Comprender mi emoción me ayudara a modificar aquello que no me está funcionando. Si los caprichos se me cumplen y no generan conflicto… ya es otra historia.

 
7114MirandaSavoieLuvansep 21 2018 copia
 
Texto por: Dra. Nadia Campos.
Psicoterapeuta Relacional.
 
Producción:América Luna
Fotógrafo: Emanuel Hidalgo
Stylist: Roberto Coss
Maquillaje: Danela de la Vega
Peinado: César Bauthi & sharon Soto
Asistente Foto y Producción de BTS: Cristian Hidalgo & Braulio Hidalgo
 

Información de Contacto

LUVAN MAGAZINE

Datos de Contacto