Dependientes

v3

Por Dra Nadia Ocampo

Psicoterapeuta relacional

La imagen de la mujer dependiendo de las decisiones de alguien más ha sido fuertemente penalizada. ¿vale la pena satanizar esta característica?

En busca de la equidad las mujeres hemos diversificado y multiplicado las tareas que realizamos, con o sin independencia de las ideas de género tradicionales. Al parecer esta idea aún no impacta tanto en la imagen que se tiene de qué dependemos, en mayor o menor medida, de nuestras relaciones de pareja, madres, hijas, etc. El ser dependientes ha sido una de las características de rol de género tradicional,que desde mi punto de vista, se ha trabajado más por eliminar, y me gustaría exponerles un ejemplo concreto para reflexionar.

vnaidad1En Suecia en los años 70s decidieron por política pública que la única forma en la cual podríamos saber si alguien quería o no estar verdaderamente con alguien en cualquier relación, era si esta no estaba mediada por ningún tipo de dependencia. El énfasis se centró en promover total independencia económica, lo que llevo a modificaciones en los espacios habitacionales, facilidades de empleo para todas las edades a partir de la adolescencia, y un discurso público sobre la im- portancia de la independencia y lo dañino de la dependencia. Lo que no se considero es que las relaciones interpersonales se basan en el intercambio  emocional,  la necesidad de consenso, aprender a decidir aquello que sea favorable para la relación y sus integrantes. El resultado de este experimento social no ha sido para nada alentador, los vínculos familiares se han visto afectados, no solo los de pareja. Al apostar por  la independencia se perdió contacto con los vecinos, amigos, familia todo tipo de relación. Los porcentajes de personas que viven solas son muy altos y en ocasiones pasan hasta dos semanas para que descubran que alguien murió sólo en su hogar; una de las peores pesadillas para muchos de nosotros. Si les interesa profundizar en el tema pueden buscar el docu- mental “la teoría Sueca del Amor”, de Erik Gandini.

 

Es difícil que en nuestra época la dependencia total de la mujer del siglo XIX pueda hacernos felices, el rol pasivo de la mujer, esperando ser atendida, supeditada a lo que le puedan dar, no abona en mucho a nuestra nutrición emocional (Sentirnos queridos, respetados y reconocidos). Visto así la dependencia debería quedar en desuso y dar paso a la interdependencia, es necesaria para fomentarlas relaciones humanas, cierto grado de interdependencia aumentará nuestra sensación de respeto, valoración y ca- riño ¡El desear recibir es una característica humana!

 

Todo está en el equilibriO.

Nuestra felicidad depende en parte de la construcción que hagamos de ella pero también tiene un componente relacional que se basa en el intercambio con los otros, así que no  es negativo esperar que los otros sean atentos contigo, tengas detalles y te consideren. Habrá que agregar los espacios donde no dependas de la opinión, tiempo y necesidades de los otros. Por ejemplo, si tiendes más a la dependencia relacional, asegúrate de ser respetada y correspondida en ella, que eso no te genere sensación constante de abandono o sufrimiento de cualquier tipo. Busca ser claramente independiente en alguna área y siente orgullo por ello.

 

¡Basta de promover en el discurso la total independencia, Dejemos de culparnos por desear y buscar relaciones vinculantes y aceptemos nuestras características humanas!

vanidad v4

Fotografía por: Francisco Soberanis

Modelo Macarena Hoffman de Queta Rojas Model Managment

Maquillaje y peinado Gaby Alva

 

 

 

Información de Contacto

LUVAN MAGAZINE

Datos de Contacto

Boletin de noticias