CELOSAS

vanidad1

Por: DRA. Nadia Ocampo

PsicoterapeutaRelacional

Poema: Miguel Rosales

 

Los celos están asociados a las ideas de parejas basadas en el amor romántico, en el cual, la posesión y pertenencia al otro son fundamentales; por lo que, cuando estamos en pareja, se sobreentiende que será una relación de exclusividad emocional y sexual.

Los celos son sentimientos complejos, una mezcla de emociones como miedo, enojo, frustración, humillación, tristeza, etc.

El sentir celos sin fundamento alguno es sólo responsabilidad de quien los vive; la pareja no es responsable de provocarlos.

Si tu pareja “provoca” tus celos es violencia, pues está haciendo algo que te daña.

¡Los celos no son muestra de amor! Tenemos que romper con esa idea.

Las escenas de celos son desagradables desde cualquier ángulo y tienden a dañar las relaciones.

Cuando los celos aparecen es conveniente gestionar a solas tus emociones y hacerte responsable por ellas. Valora el rol de tu pareja en la situación; si tu pareja está “provocando tus celos” no dejes pasar el tiempo, más vale hablar claro.

Jugar a  provocar celos en tu pareja tampoco es buena idea.

vanidad2

 

Poema: Miguel Rosales

¿Qué es el color?

¿Por qué me pinta de estos celos?

Tener celos del tiempo y tu pasado;

Tener celos de las sombras y de sus recuerdos

Tener celos como colores, y matizarlos con excusas

Tener celos apasionados, por no ser y por no estar.

¿Qué esperabas amor?

Si la pasión fue la nave en nuestro mar

Si es la que hizo que nuestra primavera eterna

Si de claro sabemos que escogimos el camino menos plano.

No es la duda la que me alimenta

Es el coraje de no sentir tus afectos sólo míos

Es la certeza de la vida que me grita

Que no tengo en mis manos en mis manos.

Sólo puedo decirte que realmente soy la bestia que represento.

vanidad3

vanidad4

 

fotógrafo Francisco Soberanis
Vestido: Angel Grave
Styling Ne.ss De Luna + Criss Sauza
MUA Daniela De la Vega
Peinado: Daniel Casillas

EMPALAGOSAS

VANIDAD1

 

Por Dra. Nadia Ocampo Psicoterapeuta Relacional

Fotografía: Eduardo Luna @Eduardo_Lua

Modelo Valeria Vásquez.

MUA: Helena Kato.

Styling: Beaumaris Santillán

Total Look: Eilean Orgánic Couture.

 Coloquialmente a alguien cursi se le conoce como una persona que muestra su afecto, amor, pasión y ternura, pero en exceso y resulta ser de mal gusto. A estas personas también las llamamos empalagosas.

Esto poco tiene que ver con la manera cómo define la Real Academia Española la palabra cursi:

“Una persona que pretende ser elegante y refinada sin conseguirlo”.

En otras palabras más simples, las acciones cursis, por más afecto que expresen, no logran hacer sentir cómodo a quien lo recibe y no es una característica que esté asociada directamente a ningún sexo. Hombres y mujeres podemos ser cursis por igual.

Todos deberíamos aprende a demostrar nuestro afecto.

¡Pero hacerlo nada tiene que ver con la cursilería! Hacer cosas cursis implica hacer sentir incómodo o invadido al otro con tu expresión de afecto. 

Por ejemplo: Invadir su espacio laboral o escolar llenándolo de notitas, globos, flores, peluches o mantas con mensajes visibles de amor.

Dedicarle canciones o cantarle en público.

VANIDAD2

Hacer comentarios tipo “a nuestros hijos los llamaremos como tú” cuando la relación está lejos de poder hacer planes a futuro.

Lo mismo si le muestras fotos de vestidos de novia, ¡cuando tienen un mes saliendo!

Ponerle apodos melosos. A muy pocas personas les agrada que los llamen pimpollos en público.

Celebrar las 24 horas que llevan juntos, la semana, etc. Las fechas especiales dejan de serlo cuando se vuelven rutina o existen demasiadas “ocasiones especiales”.

Llamar suegro o suegra a sus padres desde el primer día de conocerlos. ¡Demasiada intimidad fuera de tiempo es invasivo! si lo que quieres es conservar la relación y que no salga corriendo, entonces hazlo sentir querido y no atosigado.

preocúpate por investigar qué le gusta, cómo se siente querid@, qué tipo de expresiones de afecto prefiere, y jamás expreses tu amor basándote en lo que quieres recibir; no se vale mandar flores esperando recibir unas.

Consiente a tu pareja, ¡No empalagues!

MUJERES CAPRICHOSAS

Por Dra. Nadia Ocampo

jhfkjahkjfah

Otro estereotipo de género que nos persigue a las mujeres es el de ser caprichosas y aceptémoslo, esa puede ser una característica de cualquier ser humano independientemente de su sexo. En los hombres, el ser caprichosos se equipara con ser tenaces.La terquedad masculina que con frecuencia se interpreta como una virtud en las mujeres es vista como una debilidad. Primero aclaremos que ser caprichosa no es sinónimo de ser intransigente, desconsiderada o irresponsable. Un capricho puede venir en mil formas pero ante todo, debe ser algo que nos llame poderosamente la atención. Pueden ser cosas insignificantes o banales como querer un labial de colección o perseguir otros objetivos, como lograr empatar agendas para las soñadas vacaciones en familia, cambiar de casa o alcanzar alguna meta laboral.

rgg

Ser una caprichosa eficaz requiere desarrollar por lo menos habilidades de observación y persuasión para salirse con la suya. ¿Has pensado en los pasos que sigues para conseguir un capricho?

Para que nos cumplan nuestros caprichos tenemos que:

1. Saber interpretar el estado de ánimo del otro.

2. Elegir el momento en el que podamos hablar de lo que queremos.

3. Convencer al otro de que lo que queremos es una necesidad o es lo mejor para nosotros como pareja; las mujeres no sólo actuamos por beneficio propio.

4. Una vez que vendimos la idea, con frecuencia es conveniente darle crédito al otro, algo así como hacerlo pensar que también fue su idea.

5. Cerrar el trato y todos contentos.
¿No se parece eso más a una excelente estrategia de ventas? Las abuelas decían que se atraen más moscas con miel que con hielo. ¡Tenían toda la razón! Así que si te consideras o los demás te creen caprichosa, ¡ya va siendo hora de evaluar si realmente estas desarrollando todo tu potencial!

Tener objetivos claros e ir por ellos es una gran cualidad.



VANIDAD

 

Captura de pantalla 2016 10 24 a las 11.40.52

La vanidad tradicionalmente se asocia con lo vano, de poca importancia o vacío. Sin embargo, la vanidad puede ser una actitud constructiva. Nos da la posibilidad de sentirnos cómodas en nuestra propia piel, sin comparar- nos con los estándares de belleza, que siempre son subjetivos a la vista y opinión de cada quien.

Todo el mundo tiene derecho a sentirse bien, no tiene nada de malo dis- frutar de sí misma. ¡La vanidad es una actitud! Implica reconocerte como única y hermosa. Aprende a disfrutar de la imagen que te devuelve el espejo y de las sensaciones que tu cuerpo provoca. 

Captura de pantalla 2016 10 24 a las 11.40.56

Identifica los rasgos que más te gustan de ti y, ¡destácalos! ¿Qué tiene de malo dirigir la atención hacia aquello que más te gusta?

Vístete y maquíllate para ti, para nadie más. No importa que sea domingo, la ocasión especial la haces tú. Eres tu única competencia, compárate sólo contigo, con tus resultados. Cuestiona cualquier idea que aparezca impo- niéndote ideales de belleza absurda e irreal.

Si lo no te gusta de tu imagen, puede ser que tenga relación con aquellas ideas absurdas como: no ser lo suficientemente de tal o cuál forma, tamaño o color. ¡Deséchalas! Lo hermoso está en lo diferente, la producción en serie pierde valor. La vanidad no tiene edad, pregúntenle a Iris Apfel, que a sus 95 años es ejemplo a segur: “Me pongo lo que me gusta”. 

Vanidad

 

Por Dra. Nadia Ocampo

La vanidad tradicionalmente se asocia con lo vano, de poca importancia o vacío. Sin embargo, la vanidad puede ser una actitud constructiva. Nos da la posibilidad de sentirnos cómodas en nuestra propia piel, sin compararnos con los estándares de belleza, que siempre son subjetivos a la vista y opinión de cada quien.

Todo el mundo tiene derecho a sentirse bien, no tiene nada de malo disfrutar de sí misma. ¡La vanidad es una actitud! Implica reconocerte como única y hermosa. Aprende a disfrutar de la imagen que te devuelve el espejo y de las sensaciones que tu cuerpo provoca.

Identifica los rasgos que más te gustan de ti y, ¡destácalos! ¿Qué tiene de malo dirigir la atención hacia aquello que más te gusta?

Vístete y maquíllate para ti, para nadie más. No importa que sea domingo, la ocasión especial la haces tú. Eres tu única competencia, compárate sólo contigo, con tus resultados. Cuestiona cualquier idea que aparezca imponiéndote ideales de belleza absurda e irreal.

Si lo no te gusta de tu imagen, puede ser que tenga relación con aquellas ideas absurdas como: no ser lo suficientemente de tal o cuál forma, tamaño o color. ¡Deséchalas! Lo hermoso está en lo diferente, la producción en serie pierde valor. La vanidad no tiene edad, pregúntenle a Iris Apfel, que a sus 95 años es ejemplo a segur: "Me pongo lo que me gusta".

Información de Contacto

LUVAN MAGAZINE

Datos de Contacto