Relaciones abiertas

romance
 
Escrito por: Julieta
Texto: Juan Alberto Hernández
Obra de arte: Irene García

Aunque la monogamia funciona para muchos, otros se la pasan poniendo los cuernos. Y yo, me sentía moderna, capaz y madura para tener una relación abierta, sin compromisos, sin ataduras, solo disfrutar del sexo porque me gustas.

Pero resulta que las relaciones sin ataduras mentales son las que mejor fluyen, esas donde cada uno se siente tan libre que actúa como mejor le parece. Y cuando menos te das cuenta, estás hasta el cuello, enamorada y enculada, y comienzas a sentir esos celos inexplicables que no pueden detenerse.

La primera noche que salimos nada estaba claro, me ofreció beber todo tipo de licores que se me pudieran antojar. ¡Vaya que estaba preparado! Tomamos una y otra copa mientras conversábamos de sus gustos "peculiares" en el sexo, cosa que me pareció muy atractiva y desde ahí supe que había encontrado lo que buscaba y que yo era lo que él quería: una mujer madura y sin ataduras, dispuesta a tener una relación abierta.

Nos fuimos a bailar para disfrazar la noche de una salida que sabíamos bien en qué terminaría.  Y así fue, no pasaron más de 30 minutos y comenzamos a besarnos, tuvimos que abandonar el lugar para continuar en su apartamento, todo fue como si estuviera en una película porno protagonizada por mí misma; supe desde esa noche que me quedaría ahí. ¡Que noche! puro placer, sin dar explicaciones al día siguiente. Y lo hice así durante mucho tiempo;  acepté que estuviera con otras, acepté los celos retorcidos que lo excitaban al saberme con otro, acepté sus abusos y sus mentiras, hasta que me di cuenta que lo amaba y que no podía tener un estilo de vida así.  Yo lo quería, lo quería para mí y para nadie más. Yo sé amar y merezco a alguien que esté sólo para mí.

Juan Alberto Hernández, nuestro terapeuta, comenta:

Últimamente se ha hablado en distintos medios de una forma de relacionarse con otras personas llamada “relaciones abiertas”. Más allá de una serie de prejuicios, queremos hacer una reflexión que nos permita aclarar dudas sobre esta práctica. Por lo tanto te propongo un ejercicio de análisis: Imagina una línea recta de unos 30 centímetros, más o menos del tamaño de las reglas que utilizabas en la escuela. Al inicio, donde está el 0, estarían las relaciones monogámicas; en los 10 centímetros estarían las relaciones abiertas; después, en los 20 centímetros se encontrarían las parejas swinger y finalmente, al otro extremo se encuentran los poliamorosos.

Cabe mencionar que el término que se emplea en el campo de la investigación para hablar de relaciones abiertas es el de “Parejas no monogámicas consensuadas”, con ello se entiende que se trata de una situación previamente hablada y acordada, para que uno o ambos miembros de la pareja puedan tener experiencias eróticas con alguien fuera de la relación primaria, sin que necesariamente haya enamoramiento.

Para todas esas personas que quieran explorar este tipo de relaciones, vale la pena hacer algunas recomendaciones que permitirán que la experiencia sea grata. Lo primero es que haya consenso, es decir, una relación abierta requiere que tanto tú como tu pareja estén de acuerdo en experimentar, si no hay este prerrequisito, sencillamente no va a funcionar y sólo se generarán conflictos. Algunas parejas optan por omitir los detalles de sus encuentros eróticos, sin embargo, lo importante es que la comunicación entre la pareja sea fluida, sin dejar fuera elementos importantes para la relación.

Dado que el objetivo de una relación abierta es disfrutar y que el encuentro erótico-sexual sea lo más placentero sin que exista enamoramiento, es recomendable que la persona involucrada no forme parte de los círculos sociales de la pareja, sobre todo para evitar encuentros incómodos. Además, se debe hacer una buena elección del lugar y horario de los encuentros. Ten en cuenta que lo más importante es la relación con tu pareja, por lo que esta debe tener prioridad ante cualquier encuentro erótico con un tercero .

Algunos estudios han revelado que pesan muchos prejuicios sobre las personas que sostienen relaciones abiertas, pues se les considera irresponsables, entre otros calificativos peyorativos. Es conveniente recalcar que el que alguien esté en una relación abierta no significa que esté disponible o interesado en participar en todas las relaciones; así como  tampoco una relación abierta es el mejor camino para acabar con la infidelidad. Es importante encontrar la solución adecuada para las diversas situaciones que puede enfrentar una pareja.

Para leer más
Grunt-Mejer, K., & Campbell, C. (2016;2015;). Around consensual nonmonogamies: Assessing attitudes toward nonexclusive relationships. The Journal of Sex Research, 53(1), 45-53. doi:10.1080/00224499.2015.1010193

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