"Filias"

romance

OBRA DE ARTE POR IRENE GARCíA

NARRATIVA POR JULIETA

TExTO POR JUAN ALBERTO HERNáNDEZ

Julieta nos cuenta...

Nunca habría imaginado la maravillosa puerta en donde se divide la poesía sublime de mi vida, donde me di cuenta que todos tenemos un lado obscuro, enfermo, secreto, pero excitante. Y no todos se atreven abrir esa puerta, sólo lo dejan para sus fantasías de almohada. Yo decidí abrirla y no me di cuenta cuando pase a experimentar tanta locura.

“Filias” una palabra fuerte que da miedo declarar “Philips” significa amor, “ia” cualidad.  Aquí  es  donde  comprendo  que todos tenemos nuestras formas de amar, lo que lla- mamos amor; quien habla de amor, habla de obsesión, el amor adopta formas extrañas y a veces extravagantes.

Y descubrí, que mi filia más grande tiene nombre y apelli-   do, pero también él me hizo descubrir su lado obscuro y el mío, fetichismo, exhibicionismo, masoquismo, sadismo.

¡Uf! Lo escribo y me excito. Cuando tienes obsesiones no tienes momentos callados.

Me gusta que me mire a los ojos de manera bestial, me embriaga su mirada de fuego que parece que los ojos le van a estallar; amo que me olfatea viéndome fijamente a los ojos, como ve un animal a su presa, mientras le pide que me disfracé para él, tacones, labios rojos, antifaz, li- guero, todo lo que puede provocarle placer.

Cuando estoy lista bebemos y platicamos, fingimos no co- nocernos, fingimos que soy una mujerzuela en busca de efectivo, dinero.

Jala mi cabello fuerte mientas besa mi cuello, muerde mi oreja y duele pero me gusta, nos vamos a la habitación, me pone unas esposas para inmovilizarme y cuando me siento atada siento correr en mi cuerpo mi sangre a mil por hora. Utiliza todo tipo de juguetes, le excita que yo sea uno de ellos (mi juguetillo respondón) así me llama. Cuando siente que es el momento sube mi falda y me hace suya, una y otra vez, duro y sin detenerse mientras me ahorca con sus manos o no me deja respirar, mientras me azota o me da una nalgada con sus fuertes manos, me escupe y le gusta maltratarme, como a mí, ser su esclava. Me encanta que haga lo que desee conmigo, tornándose en una adición a este sufrir. Porque el dolor que me causa es menor al placer.

Soy su esclava, su amor; él mi amo y mi gran amor. Porque al terminar, él es mi caballero y yo su dama, con el que amanezco acostada en su pecho. Si esto no es amor, no sé qué es.

Juan Alberto Hernández,

nuestro terapeuta comenta:

Como antes hemos explicado en esta columna, en cuanto a la sexualidad sea  refiere,  existen  gran  cantidad  de  maneras  en que la demostramos ,tanto en las esferas de lo propio, así como con otras personas. Según el Dr. Álvarez-Gayou Jurguenson (2011) a aquellos estímulos que nos excitan se les conoce como Estimulo Sexual Efectivo (ESE), que nos brindan la  posibilidad  de  identificar  aquello  que  nos  va atrayendo más y genera en nosotros una respuesta sexual humana. Estos estímulos se dividen en aquellos que son de origen corporal (reflexogénicos) y los psi- cológicos.  En  la  primera  categoría  podemos  identificar  por ejemplo elementos corporales como el llenado de la vejiga, mientras que en la parte psicológica se encuen- tran los cinco sentidos y la fantasía. Es importante hacer mención, que no se trata solamente del coito, sino de estímulos que generan en nosotros una respuesta se- xual, lo cual va desde el deseo, pasando por la excitación hasta llegar al orgasmo. Estos estímulos regularmente permiten que haya prácticas muy comunes como son los besos o las caricias y que socialmente son conductas se- xuales aceptadas. Sin embargo, también existen otras conductas de las cuales podemos participar, como son el exhibicionismo, el voyeurismo o  escoptofilia,  la  fobo-  filia, la expresión corporamental de la sexualidad ,donde existe un gusto o placer asociado con el peligro o el te- mor, la grafofilia, dividida en logofilia relacionada con las palabras y la iconofilia con las imágenes,  entre  otras.  La  lista es muy amplia y lo importante es que estas expresio- nes enriquezcan nuestra experiencia sexual. Esto tam- bién nos lleva a aclarar que hay algunos casos en donde las personas única y exclusivamente pueden sentirse excitados a partir de un estímulo, o para conseguirlo re- quieren coaccionar a que otra persona participe en sus prácticas. Sin duda esto requerirá de una atención espe- cializada por parte de un profesional como un sexólogo, un terapeuta o un psiquiatra. Por otra parte, debemos comprender  que  conforme  nos  vamos  desarrollando y crecemos las formas de expresar nuestra sexualidad van cambiando, dándonos la posibilidad de encontrar y explorar un mundo que se va ampliando. Y tú ¿recono- ces cuáles son tus estímulos sexuales efectivos?

Para leer más

Álvarez-Gayou, J. L. (2011). Sexoterapia integral. México: Manual Moderno.

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