Eyaculacion femina

Obra de arte por Irene García

Texto por Juan Alberto Hernánez

Narrativa por Julieta

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¿Las mujeres también eyaculan?... al menos eso dicen. Él siempre fue para mí todo. En su obscuridad yo podía verla luz, sólo yo podía. Fue siempre el mejor de los amantes, mi sapo preferido. Cada semana esperaba el sábado, escogía un lindo vestido, arreglaba mi cabello, me maquillaba como a él le gustaba, me ponía mis tacones y me pintaba los labios rojos. Sentía como me excitaba con sólo pensar que pronto estaría en su cama. Tan mío. Tan suya. Sin máscaras. Sin restricciones. Siempre fui yo en sus brazos. Él era todo lo que pudiera desear: mi gran pasión, mi mayor adicción. Como todos los sábados a medio día, subí a mi auto rumbo a su apartamento. Nunca dejé de sentir como las piernas me temblaban de pensar en qué nueva locura querría hacer en esta ocasión. Si ya ha tenido mis lágrimas, por qué no tener mi mar al eyacular sobre él. 

Estacioné mi auto, subí las escaleras y toqué su puerta. Él me estaba esperando y pude sentir el sabor del vodka en sus labios mientras nos besábamos. Me senté en la cocina mientras él preparaba algo para comer. Terminando tocó mi mejilla y me jaló el pelo acercando sus labios a mi cara. Beso tras beso sin poder parar, me aventó sobre su cama. Siempre tosco, quizá agresivo. Todo un hombre. 

Él sobre mi cuerpo, deteniendo mis manos para bloquear mis movimientos, besando lentamente mi cuello, su saliva sobre mi piel: es una deliciosa sensación, y mientras lo pienso le pido que me toque, quiero estremecerme con la locura de su amor.-¬¬Tócame- le pido. Mientras su mirada está fija en mí y siento como su mano entra en mi cuerpo y es capaz de derramar el mar que guardo en mis entrañas para él. Quiero empaparme de todo lo que me hace sentir. No hay nada mejor que morir en su mano, respirando su aliento, siento que voy a caer en él. Caigo, caigo y caigo cada vez más y exploto. Pero el único mar que salió de mi fueron mis lágrimas no de mi vagina. Creo que es más intenso porque el amor respondió al orgasmo.

La sexualidad es una de las características más humanas, más enriquecedoras y sigue siendo un terreno bastante inexplorado. En ese campo confluyen los elementos biológicos (nuestro cuerpo), psicológicos (la forma en que nos sentimos con nuestra sexualidad) y sociales (que entre tantas cosas incluyen la forma en que deberíamos de comportarnos). En el campo de la sexualidad hay un área en especial relacionada con el erotismo.

Ésta se refiere a las distintas maneras en que vamos disfrutando y logrando placer no sólo a través de la genitalidad. Socialmente hemos aprendido ciertas técnicas para lograr placer que han ido en continua evolución. Aunque el sentimiento sea el mismo la forma es distinta; la manera en que las mujeres disfrutan hoy y hace cien años coinciden en muchos puntos pero hay otras formas nuevas y prueba de ello lo tenemos en la anterior edición a través del sexting. Hablando de disfrutar, el día de hoy me referiré a un tema en particular: La eyaculación femenina. ¿Alguna vez durante o después del orgasmo has tenido una sensación muy fuerte como de orinar y sientes que no te puedes contener? ¿Te has permitido dejar que tu cuerpo suelte ese líquido o por el contrario esa sensación te ha detenido de seguir disfrutando? En algunos lugares este evento es conocido como squirting.


En los últimos treinta años se han generado una gran cantidad de investigaciones al respecto, tratando de analizar qué parte del cuerpo de la mujer lo genera y las características del líquido. Regularmente es de color transparente, es inodoro y algo que está demostrado es que no es bajo ninguna circunstancia orina ni la lubricación que genera tu cuerpo al
momento de excitarse.
Los resultados nos han demostrado que existe una zona en el cuerpo femenino que se asemeja a la próstata masculina y que al estimularla lo suficiente una mujer puede sentir gran placer al momento de liberar esos fluidos. Para algunas mujeres esto parece que las apenas, sin embargo, también otras investigaciones aclaran que regularmente es algo que compartido con su pareja aumenta el placer. Otro de los resultados que se ha podido comprobar es que no todas las mujeres eyaculan y que en muchos casos aunque haya mucha estimulación física (ya sea por ti misma o por tu pareja) no se logra. En cambio, la estimulación psicológica (principalmente disfrutando de tu experiencia) es tan importante que facilita en gran medida a lograrlo.

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