Alimentos que te regalan años.

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Para vivir más años, con salud y vitalidad, cuentas con antioxidantes que pueden luchar contra la aparición de trastornos crónicos y degenerativos. El desarrollo de muchas enfermedades crónicas y degenerativas se acelera por hábitos poco saludables.

El estrés oxidativo es uno de los principales culpables y está causado por un desequilibrio entre la inevitable producción de radicales libres en el organismo y la capacidad de defenderse de ellos. Los antioxidantes juegan un papel importante en la salud, ya que al combatir los radicales libres, controlan la rapidez con la que envejecemos.

¿Cómo previenen el daño causado por los radicales libres?

Para entender completamente cómo favorecen los antioxidantes a nuestro bienestar, primero hay que familiarizarse con la información sobre los radicales libres.

Denham Harman, biogerontólogo, fue el primero en descubrir el concepto de los radicales libres en 1954, mientras investigaba la explicación del envejecimiento. Los radicales libres son un tipo de metabolitos reactivos que son producidos naturalmente en el cuerpo como resultado del metabolismo normal y la producción de energía. Estos son la respuesta biológica natural a las toxinas ambientales como el humo del cigarro, la luz solar, los químicos, la radiación cósmica y la generada por los seres humanos, incluso son un componente clave de los medicamentos farmacéuticos. Se les llama radicales libres debido a que a las moléculas les hacen falta uno o más electrones, los cuáles son los responsables de la oxidación biológica. Las moléculas incompletas atacan agresivamente a otras moléculas, para así poder reemplazar sus partes faltantes. Esto se convierte en una “bola de nieve”, ya que conforme las moléculas se roban unas a otras, cada una se convierte en un radical libre nuevo, lo que deja un sendero de matanza biológica.

Los alimentos antioxidantes contrarrestan el estrés oxidativo que soportan los tejidos y que poco a poco va inflamándolos y dañándolos. Nutrientes antioxidantes como las vitaminas C y E, la provitamina A y los minerales zinc y selenio ayudan en la formación de colágeno, la proteína que forma la estructura de la piel, los huesos y los órganos.  Por ejemplo, los aceites de argán o de uva, que contienen la misma concentración de vitamina E que el aceite de oliva, pueden hacer que tu piel se sienta y luzca mejor de lo que ha lucido en años. (Los encuentras  en Lucy Garden).

No debemos atenernos a consumir tan solo uno o dos tipos de antioxidantes. Necesitamos un amplio surtido de antioxidantes para recibir óptimamente sus beneficios, podemos lograr esto llevando una dieta equilibrada.

¿Qué significa una dieta equilibrada?

Se entiende por dieta equilibrada a una dieta que incluye una variedad de alimentos en las cantidades apropiadas. Además, este tipo de dieta respeta la cantidad de calorías ideal para cada persona (según su peso y estatura) y cuida mucho las necesidades nutricionales, balanceando los dos tipos de alimentos:

Alimentos constructores:

Como las proteínas de origen animal: carnes, huevos, leches y derivados. Existen preparados de proteínas de alta calidad que pueden complementar su dieta en caso de trabajo físico extremo o de entrenamiento con pesas logrando mayor recuperación de los tejidos.

Alimentos reguladores:

Estos alimentos están compuestos por verduras, frutas y semillas. Sobre todo aquellas que contienen carotenoides: zanahorias, pimientos, tomates, aguacate, remolacha, brócoli, coliflor, berenjenas, ajo, rábanos, cebolla, pepino, rábanos, etc.

 

 

Las proporciones ideales de nutrientes serán:

                ▪              50-60% hidratos (cereales integrales, frutas, legumbres y verduras).

                ▪              15% proteínas (carne, pescado, huevos, vegetales, legumbres y frutos secos).

                ▪              25% grasas (aceite de oliva y ácidos grasos omega-6 y omega-3).

      

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