Balancea Tu Vida

Por Sandra Renaud Elizondo

Desde el inicio de los tiempos, en todas las antiguas culturas como la china, egipcia, maya, druida, hindú, entre otras, se preocuparon por la observación del mundo y del medio ambiente que los rodeaba. Así fue como a través de la contemplación fueron nombrando de diferente manera a la energía cósmica. Utilizaron diferentes términos para diferenciarlos y separarlos en posición yuxtapuesta como por ejemplo: lo positivo y lo negativo, el ying y el yang, lo blanco y lo negro, la luz y la obscuridad, entre otras tantas. Todos estos términos sólo para poder referirse y entenderse entre ellos. A pesar de la separación de las culturas en tiempo y espacio, todos concluyeron que el universo entero se manifiesta con polaridad y esto es lo que mantiene el equilibrio y la constante evolución en el cosmos. Esta energía se manifiesta con diferentes vibraciones.

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BALANCEA TU VIDA

Desde el inicio de los tiempos, en todas las antiguas cultu- ras como la china, egipcia, maya, druida, hindú, entre otras, se preocuparon por la observación del mundo y del me- dio ambiente que los rodeaba. Así fue como a través de la contemplación fueron nombrando de diferente manera a la energía cósmica. Utilizaron diferentes términos para di- ferenciarlos y separarlos en posición yuxtapuesta como por ejemplo: lo positivo y lo negativo, el ying y el yang, lo blanco y lo negro, la luz y la obscuridad, entre otras tantas. Todos estos términos sólo para poder referirse y entenderse entre ellos. A pesar de la separación de las culturas en tiempo y espacio, todos concluyeron que el universo entero se mani- fiesta con polaridad y esto es lo que mantiene el equilibrio y la constante evolución en el cosmos. Esta energía se mani- fiesta con diferentes vibraciones.

La energía del cosmos no determina si el blanco es bueno y el negro malo, sólo separa las vibraciones en extremos necesarios. Esto indica claramente que son, al mismo tiempo que diferentes, complementarios y necesarios. Así mismo para con el contraste entre lo femenino y mascu- lino; ambas partes son necesarias y complementarias para lograr orden. Un balance en todo lo que nos rodea y todo lo que somos como creación suprema. Hay detalles muy claros, como por ejemplo: la luna y el sol, el frío y el calor, el agua y el viento, la tierra y el metal, el karma y el drama, el amor y el miedo, la mujer y el hombre, lo sólido y lo etéreo, lo físico y lo espiritual, los sentimientos y los pensamientos. Todos estos polos son energía que interactúa entre sí en cada momen- to en nuestras vidas. Somos luz y sombra al mismo tiempo y radica ahí la importancia de reconocerlo para trabajar con la conciencia. Transitamos en conjunto por el universo, es por esto que es muy importante evolucionar al mismo ritmo con el mismo cosmos del cual somos parte. No podemos aislarnos o creernos independientes ya que las leyes del universo interactúan constantemente y esto nos afecta directamente.

En esta ocasión, hablaré de la energía masculina y feme- nina que nos conforma. Es de vital importancia fomentar y reconocer todo nuestro poder de manera integral como energía del cosmos que nos conforma. Tenemos esa parte femenina de procreación y de amor, pero también tene-

mos la parte masculina de fuerza y desarrollo sin importar qué sexo tengas o tus creencias para poder verla reflejada en nuestra vida cotidiana. Lo importante es a aprovecharla al máximo, darle dirección y hacerla crecer.

Todos, como seres humanos, tenemos una parte femenina que se encarga de ver nuestra parte espiritual y energéti- ca que se conecta con el amor supremo, mejor conocido como: el espíritu o nuestro ser superior. En nuestra energía tenemos una conciencia que va conectada a la evolución como parte de la energía universal, como también en la evolución personal. Conforme vamos trabajando a lo largo de la vida con las experiencias que nos rodean día a día, entramos en conciencia. Esto quiere decir que, aprendemos a identificar las situaciones que tenemos que superar desde lo negativo, que nos daña e intoxica, no sólo de afuera hacia adentro sino también de adentro hacia afuera; como también actitudes positivas, benéficas y armónicas que nos hacen sentir felices, satisfechos y plenos desde el alma.

La energía femenina tiene que ver con todo lo relacionado con las mujeres: tu mamá, pareja [mujer], amiga, prima, ve- cina, etc., tu convivencia con las mujeres en general. Desde cualquier perspectiva, conecta con tu dulzura, tu suavidad, tu manera de dar amor incondicional y hasta la capacidad de dar y recibir la misma vida.

La energía masculina también es parte de nosotros en todo momento. Esta se refleja y se relaciona con la parte física, la fuerza, lo racional, tangible y creativa en todo nuestro desarrollo cotidiano. También involucra nuestra parte pro- veedora y económica. Nuestro cuerpo, es la relación con los hombres de nuestras vidas: papá, hermanos, pareja, y demás. Es también, parte de la fuerza vital para adquirir energía. Está relacionada con la fuerza del sol, el fuego y la pasión. Ambas energías se complementan para crear un balance entre la mente, el cuerpo y el espíritu, logrando así un ser integral. Haz caso de tus dos polos energéticos y sácales el mayor de los provechos. 

Es indispensable que el ambiente por el que te mueves habitualmente esté equilibrado de energía para evitar mal estar, fatiga o simplemente mala vibra. Es por esto, que te comparto tres bási- cos y fáciles rituales que puedes hacer para mantenerte en paz.

CÓMO ARMONIZAR TU RECÁMARA

Coloca una vela blanca o rosa en alguna parte donde no esté cerca algún elemento flamable. Ésta que- ma la energía de mayor densidad y aporta energía masculina. Incluye una planta o flor dentro de tu habi- tación. Ésta equilibra la parte feme- nina del espacio.

Coloca un vaso de cristal con agua. Es importantísimo cambiar a dia- rio el agua. Este transforma toda la mala energía en positiva. Pon a que- mar un incienso de sándalo para purificar el aire.

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