Mujeres víctimas de su propia inseguridad

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Por Duque Barrón.
Comenzaré este artículo con la misma frase con la que lo terminaré: “A las mujeres no hay que tratar de entenderlas, basta con amarlas”. Como hombres, es nuestra única alternativa para evitar vivir en constante frustración. A lo largo de mi vida he encontrado mujeres tan seguras de sí mismas que hasta pareciera no tienen hormonas femeninas; con estas mujeres es fácil convivir si uno tiene también seguridad personal y alta autoestima, pero las que son víctimas de sus propias hormonas se cuecen en otro caldero, y digo caldero porque se convierten de hechiceras en brujas cuando viene alguna alteración y ni ellas mismas se aguantan, menos se entienden.
Ya no es cuestión de la educación familiar pienso yo, pues por la influencia de la televisión, el cine comercial y todo el marketing aspiracional se han vuelto víctimas de la insatisfacción constante. Obvio nunca se sentirán a gusto consigo mismas porque siempre están comparándose con alguien que ocupa escenarios que han sido creados con el objeto de manipularlas.
Una mujer así sólo quiere que la escuchen, no desea realmente escuchar ni consejo ni halago, pues de entrada lo único que busca es camorra, algún pretexto para soltar sus frustraciones artificialmente creadas por el sistema.
¿Sabían que la industria de la moda se nutre principalmente de las mujeres, sin importar su estatus socioeconómico o si tienen una posición acomodada? Cuando una mujer se siente gorda, fea o incapaz en el ámbito familiar o profesional no hay poder humano que la pueda desmentir, y a quien lo intente se le puede ir la vida en ello o al menos recibir un buen ‘descolón’.
Las mujeres son contradictorias por naturaleza, definitivamente no debe ser fácil ser mujer, aunque como compensación tienen una magia que nos ata a ellas y seguimos buscándolas en el afán de vivir un poco de ese mundo inexplicable.
Cuántas mujeres hemos conocido que con una alarmante facilidad se salen del espacio-tiempo, son como Dori de Buscando a Nemo, y si un hombre desea entrar en esa dimensión tiene que volverse Yogui y meditar tal vez por años, hasta lograr liberarse de este plano dimensional y entrar en el plano Etérico en el que ellas están siempre. Resumiendo: “A las mujeres no hay que tratar de entenderlas, basta con amarlas.”

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