OBESIDAD Y SU PARTICIPACIÓN EN EL SÍNDROME METABÓLICO

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Por: Dra. Mariana Saínos Moedano

En esta ocasión me gustaría platicar acerca de la obesidad y de su relación con el tan “famoso” ,pero poco comprendido, SÍNDROME METABÓLICO.

Partiremos por explicar que, en medicina, los sindromes son un conjunto de signos y síntomas que se caracterizan por presentar etiologías (causas) diferentes, pero que comparten mismas características en cada uno de los individuos que los presentan.

Hablar del Síndrome Metabólico (SMet) resulta un tanto complejo debido a que, a pesar de ser actualmente (y desde hace varios años) una entidad de gran importancia clínica y epidemiológica, las guías internacionales NO han logrado ponerse de acuerdo respecto a cuáles son los verdaderos (absolutos) componentes de dicho síndrome. Sin embargo, siempre se ha tenido claro que su desarrollo tiene una base multifactorial; por tanto, ha sido tema de estudio y debate durante muchos años.

Finalmente, y a pesar de que cada guía cuenta con definiciones y parámetros propios para generar su diagnóstico, hace tiempo se logró unificar los criterios diagnósticos que integran el Síndrome Metabólico en una guía nombrada “HARMONIZING THE METABOLIC SYNDROME” O “ARMONIZACIÓN DEL SÍNDROME METABÓLICO”. Por tanto, podemos integrar SÍNDROME METABÓLICO al presentar mínimo 3 de 5 de los siguientes componentes:

A) OBESIDAD (por IMC y/o por CIRCUNFERENCIA ABDOMINAL *En caso de C.A. considerar definición específica para cada población y país)

B) ELEVACIÓN DE TRIGLICÉRIDOS: mayores o iguales 150 mg/dL (o en tratamiento farmacológico).

C) DISMINUCIÓN DEL COLESTEROL HDL: menor de 40 mg% en hombres o menor de 50 mg% en mujeres (o en tratamiento farmacológico).

D) ELEVACIÓN DE LA PRESIÓN ARTERIAL: presión arterial sistólica (PAS) mayor o igual a 130 mmHg y/o PAD mayor o igual a 85 mmHg (o en tratamiento farmacológico).

E) ELEVACIÓN GLUCOSA AYUNO: mayor o igual a 100 mg/dL (o en tratamiento farmacológico).

* Es importante destacar que en la actualidad múltiples GUÍAS MÉDICAS INTERNACIONALES también consideran al HÍGADO GRASO y a la HIPERURICEMIA (ácido úrico elevado) como componentes FUNDAMENTALES de esta patología..

Debido a la complejidad de esta entidad, como médicos tenemos una gran responsabilidad; la importancia de NO perder de vista al Síndrome Metabólico , y de continuar promoviendo la prevención de cada uno de sus componentes. Será imperativo brindar atención médica oportuna, y de calidad a los pacientes que ya presenten signos y/o síntomas; así como a los que captemos como potenciales pacientes a desarrollar cualquiera de los componentes de estas patologías (medicina preventiva). Así mismo, es fundamental responsabilizar a pacientes (y a sus familiares) otorgándoles información y educación clara, precisa y continua respecto a este mosaico de enfermedades y sus complicaciones.

Uno de los componentes que en TODAS LAS GUÍAS MÉDICAS siempre se ha considerado como criterio de inclusión para el diagnóstico del Síndrome Metabólico es la OBESIDAD CENTRAL; por tanto, hablaré brevemente de la relación que existe entre ambas entidades.

Para esto, comenzaremos por recordar que La Organización Mundial de la Salud (OMS) define obesidad como una acumulación anormal y/o excesiva de grasa, que será perjudicial para la salud.

Para calcular el grado de obesidad de un paciente se emplea el famoso índice de masa corporal (IMC); este es un indicador exacto, que se calcula con una ecuación muy sencilla; dividiendo el peso del individuo (kgs) entre su talla (m) al cuadrado. De esta manera obtenemos un índice preciso y clasificamos el grado de obesidad de nuestro paciente en: Grado I (30-34.9kg/m2), Grado II (35-39.9kg/m2) y Grado III * también conocida como Obesidad Mórbida (40kg/m2 en adelante).

La relación que tiene la obesidad con el Síndrome Metabólico es 100% directa, ya que además de ser uno de sus componentes; está claramente estudiado y descrito que esta enfermedad (porque así debemos llamar a la obesidad, una enfermedad) aumenta las complicaciones metabólicas por si sola, y/o acelera el progreso de las otras patologías presentes en el SMet (ejemplo: aumenta colesterol, triglicéridos, ácido úrico, hígado graso, eleva presión arterial sistémica, genera resistencia a insulina,etc). Sumado a esto, la obesidad incrementa de manera exponencial las complicaciones cardiovasculares , por ejemplo, alteraciones en la masa ventricular cardiaca izquierda, problemas de aterosclerosis (arteria obstruida) ,enfermedades cardiacas isquémicas, etc; es decir, incrementa los factores de riesgo para padecer un evento cardiovascular/vascular cerebral.

En conclusión, tanto la obesidad como el SMet son patologías complejas, multifactoriales, que siempre caminan de la mano; y que son de gran importancia clínica debido a que representan una de las principales causas de mortalidad en nuestro país ya que, eventualmente, desarrollarán complicaciones cardiovasculares (tanto agudas como crónicas) que comprometerán la vida del paciente.

La buena noticia es que ambas entidades son tratables y fáciles de prevenir! El primer paso para prevenir (o en su defecto, tratar) el Síndrome Metabólico es COMBATIR LA OBESIDAD; y debemos hacerlo de forma enérgica, oportuna, dirigida, empática, integral, con un equipo multidisciplinario, y por supuesto, siempre liderado por un médico especialista que cuide en todo momento la salud del paciente.

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Dra. Mariana Saínos Moedano

Médico Especialista en Síndrome Cardio-Metabólico y Nutrición Clínica

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